miércoles, 6 de marzo de 2013

Gorros de baño


Si hay una prenda igualadora, igual que el tópico de la muerte en la Edad Media, es el gorro de baño. Puedes ser la persona menos agraciada de Cuspedriños de Abaixo o el bollazo más espectacular de The Orange Country, que el gorro de baño te iguala en sentido vertical. Yo, cuando me pongo un gorro de baño, tengo una aspecto de gañán psicópata que ni te cuento, y no soy el único: el gorro consigue destacar demasiado gráficamente todos tus rasgos, como si tuvieras las cejas de King Kong, la boca de Carmen de Mairena, las orejas del doctor Spock. Y creo que tiene que ver con la eliminación de la parte más importante de la cara: el pelo. Sí, el pelo es lo que más nos transforma, no en vano hay en las ciudades más peluquerías que cabezas: queremos transformarnos a toda costa, a ver si así la crisis no nos reconoce. Pero si el gorro de natación liso es en sí espantoso y hasta degradante, no puedo dejar de mencionar aquellos gorros de baño de los años sesenta, con relieves (el de la foto), que tanto recuerdo y tan horribles me parecían ya, a tan tierna edad. Yo intentaba disuadir a mi madre, a mis hermanas, a mis primas, de su uso, pero era imposible luchar contra la moda. Más tarde sería imposible luchar contra los pantalones de campana, las camisas de cuello de aviador, los zuecos de plataforma de corcho y los inefables minipull. Qué tristes fueron los setenta...

12 comentarios:

Anónimo dijo...

(yo escribi la entrada en la que reflexiono sobre que los escritores somos descubridores)

Jajaja. Cuanta razón tienes con lo de los gorros de baño. Me acuerde de que cuando iba a la piscina y las niñas llevaban ese gorro que les tapaba el moño yo pensaba que eran marcianas y me daban miedo. Que tiempos...
Un saludo, mr anonimo

Elisa Vazquez dijo...

¡Pues anda que los ochenta! Las hombreras, los pendientes como ruedas, el pelo cortilargo, los pantalones paticortos y hasta los sobacos... Y los gorros de baño de goma fosforita cual calvas brillantes de extraterrestres, casi hacían "estilosos" los horrores de los sesenta!!!

miguel alonso lois dijo...

Holaaaa. Yo no he vivido esa épocas, pero le enseñé la entrada a mis padres y les encantó.
A propósito. ¿Os gusta escribir? Pues entrad en
http://elencantodelaescritura.blogspot.com.es/
Disfrutadlo!!!

miguel alonso lois dijo...
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miguel alonso lois dijo...

el blog es



elencantodelaescritura.blogspot.com

Anónimo dijo...

Yo recuerdo un gorro de baño que tenía mi hermana para la playa. Sólo ella tenía gorro porque tenía el pelo largo y liso y además era rubia. Tanto mi hermana la pequeña como yo teníamos el pelo corto, negro y aún por encima rizo (que mi abuela, que siempre me peinaba echándome agua, decía :" este pelo rizo te lo aliso yo "). Pues el gorro en cuestión era azul, de goma gorda y tenía forma de pez con lo cual mi hermana ( nacida en el 66) con su gorro y flotador parecía todo menos una sirena. Mi hermana la pequeña y yo desternillándonos de risa nos chivávamos : " Mamá, Silvia no se quiere poner el gorro " . Y era de esos gorros que cuando te lo quitas casi que te quedas sin cuero cabelludo.

Anónimo dijo...

¿Alguien recuerda las koreanas ?Esa especie de chupa de los 75-80 marrón o azul marino con capucha bordeada de piel y forrada de color naranja. El chaval que tuviera una en mi insti ligaba seguro. ¿Y los tanques ?

Anónimo dijo...

Ahora que lo comentas, recuerdo las coreanas, sí. Y la era de las camperas (botos Valverde del Camino), y los vaqueros Jesus, y las pellizas McCloud. Fashion victims, es lo que éramos.

Anónimo dijo...

Gracias por la dirección del blog miguel alonso lois. A mi me encanta escribir y seguro que me presento al concurso.

Un saludo mr. anónimo.

miguel alonso lois dijo...
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miguel alonso lois dijo...

Muchas gracias por el regalo. Ya he leido varios relatos y me han gustado mucho. Muchas gracias.

Anónimo dijo...

De nada, Miguel. Son irregulares: algunos están bien, pero otros... Pero bueno, me alegro de que te gusten
Hasta el lunes